La acelerada incorporación de inteligencia artificial en empresas y organizaciones está modificando de manera profunda los criterios con los que se identifica el talento profesional. Más allá de títulos académicos o trayectorias laborales tradicionales, el mercado comienza a reconocer habilidades que durante años permanecieron invisibles, pero que hoy resultan clave para la competitividad empresarial.
En este nuevo escenario, capacidades como el pensamiento crítico, la adaptación al cambio, la resolución creativa de problemas y la colaboración interdisciplinaria adquieren un valor estratégico. La inteligencia artificial, al automatizar tareas rutinarias y analíticas, desplaza el foco hacia competencias humanas que complementan el uso de la tecnología y permiten tomar mejores decisiones en contextos complejos.
Para las empresas, este cambio representa una oportunidad para revisar sus modelos de selección y gestión del talento. Los sistemas basados en IA permiten analizar patrones de desempeño, detectar habilidades transversales y reducir sesgos en los procesos de contratación. Como resultado, perfiles que antes quedaban fuera por no ajustarse a filtros convencionales comienzan a ser considerados por su potencial real de aporte al negocio.
En América Latina, donde la brecha entre formación académica y demanda laboral ha sido persistente, esta transformación abre un espacio relevante para la reconversión profesional. La formación continua y los programas de actualización adquieren un rol central, ya que permiten a trabajadores y estudiantes desarrollar competencias alineadas con las nuevas necesidades del mercado. Instituciones educativas y empresas empiezan a colaborar en el diseño de itinerarios formativos más flexibles y orientados a resultados.
Desde la perspectiva del negocio, identificar talentos invisibles no solo amplía el acceso a capital humano, sino que también fortalece la innovación interna. Equipos diversos en habilidades y experiencias tienden a adaptarse mejor a entornos de cambio acelerado, especialmente en sectores impactados por la automatización y la digitalización.
Sin embargo, este proceso exige un cambio cultural tanto en las organizaciones como en los profesionales. Las empresas deben aprender a evaluar habilidades más allá del currículum tradicional, mientras que los trabajadores necesitan asumir un rol activo en la actualización de sus competencias. La inteligencia artificial actúa como catalizador de este cambio, pero el valor final sigue dependiendo de la capacidad humana para aprender y evolucionar.
En un mercado laboral cada vez más influenciado por la tecnología, la visibilidad del talento deja de depender únicamente de credenciales formales. La inteligencia artificial está ayudando a redefinir qué significa ser empleable y competitivo, marcando un punto de inflexión en la relación entre formación, trabajo y desarrollo económico en la región.
Fuente: El País
La adopción de inteligencia artificial en instituciones educativas privadas está transformando la forma en que se enseña y se gestiona el aprendizaje. Este enfoque plantea nuevas oportunidades de negocio en el sector edtech y en la educación personalizada.
El experto surcoreano Dr. Sang Guun Yoo fue el ponente principal de la más reciente edición de GlobalTalks, donde analizó cómo la inteligencia artificial redefine la vida social, laboral y educativa. La conferencia abordó oportunidades, riesgos y desafíos éticos del nuevo entorno tecnológico.