América Latina lanzó Latam-GPT, su primer modelo de IA regional abierto, desarrollado por más de 60 instituciones. Este avance cambia el mercado laboral, impulsa la soberanía digital y abre nuevas oportunidades profesionales en Perú, México, Colombia, Chile y toda la región.
La inteligencia artificial que dominará el trabajo del futuro ya no se está creando únicamente en Silicon Valley. Por primera vez, América Latina presentó un modelo de lenguaje de gran escala diseñado con datos, cultura y contexto regional: Latam-GPT.
El proyecto marca un punto de inflexión en la economía del conocimiento. No solo es un avance tecnológico; es una señal clara de que el talento latinoamericano empieza a participar activamente en la construcción de la IA global.
Latam-GPT fue desarrollado mediante una colaboración regional sin precedentes: más de 15 países y 60 instituciones públicas, académicas y tecnológicas participaron en su creación.
El modelo cuenta con 70 mil millones de parámetros y fue entrenado con un corpus de 300 mil millones de tokens de información regional.
¿Por qué esto importa para los estudiantes? Porque los sistemas de IA actuales han demostrado tener más conocimiento sobre historia y cultura europea que latinoamericana.
Ese sesgo tecnológico genera una desventaja competitiva en múltiples industrias:
Latam-GPT busca corregir esa brecha.
La creación de modelos regionales abre una nueva categoría profesional: la economía de la IA local.
En países como Perú, México, Colombia y Chile, esto se traduce en oportunidades laborales emergentes en:
El objetivo del proyecto es claro: habilitar a nuevas generaciones para crear aplicaciones alineadas con su contexto cultural y lingüístico.
Esto significa que el crecimiento del empleo en IA ya no estará concentrado solo en Estados Unidos o Europa.
La soberanía tecnológica cambia las reglas del juego educativo. Las carreras que ganan protagonismo incluyen:
La IA necesita datos locales para funcionar correctamente. Sectores como salud, educación y comercio exterior requieren especialistas capaces de trabajar con datasets regionales.
El modelo fue construido sobre arquitectura Llama 3.1, demostrando la demanda de ingenieros capaces de trabajar con modelos open-source.
Las empresas podrán crear soluciones IA específicas para mercados latinoamericanos, impulsando el nearshoring y la diversificación de mercados.
Perú, Brasil y El Salvador ya han regulado la IA, mientras el resto de la región avanza en marcos regulatorios propios.
Esto abre oportunidades en derecho tecnológico y políticas públicas.
Latam-GPT no es el final del camino. Los líderes del proyecto lo describen como “el final del principio”.
La recomendación estratégica para estudiantes latinoamericanos es clara:
Quienes comprendan la tecnología y el contexto regional tendrán una ventaja decisiva en el mercado laboral.